Último día en Sevilla
Nos habría gustado entrar al Palacio deLebrija que desde la entrada parecía superbonito, pero ¡como no! habia que pagar para entrar...



Nos pateamos un buen trozo de Sevilla sin perder la sonrisa pese al calor para llegar a ver la Macarena.
Pero el viaje acabó pronto y del aeropuerto al trabajo. Gracias a Marc, el hermano de Esther, que nos vino a buscar en un día sin luz en el que ni los semáforos funcionaban.


Fin de fiesta, se acabó lo que se daba!
Fin de fiesta, se acabó lo que se daba!
Un apunte*Un día alguien tendría que escribir sobre cómo las fotos se colocan en un post como les da la gana, por mucho que insistas.